
En los momentos más difíciles de la existencia, cuando la vida inicia su escape, el mensaje que lanza el alma, “SIEMPRE ESPERANDO”, grava, en quien lo expresa, una esperanza y, en quien lo recibe, representa el regalo más grande: EL AMOR MUTUO.

El contenido total de esta página lo dedico, de manera especial, a la memoria de mi esposa Ma. Dolores Galarza Zermeño, a mis hijos, nietos y toda mi familia. A mis padres, Jesús Torres Aguilera y Ma. Soledad Muñoz Echeverría. A todos mis amigos.

En los momentos más difíciles de la existencia, cuando la vida inicia su escape, el mensaje que lanza el alma, “SIEMPRE ESPERANDO”, grava, en quien lo expresa, una esperanza y, en quien lo recibe, representa el regalo más grande: EL AMOR MUTUO.